La Justicia federal de los Estados Unidos determinó que Decarlos Brown Jr., acusado de asesinar a puñaladas a la refugiada ucraniana Iryna Zarutska en un tren de Charlotte, no se encuentra en condiciones psíquicas de afrontar un proceso penal. El juez Kenneth D. Bell ordenó la internación del imputado en una institución médica penitenciaria por un período de cuatro meses con el objetivo de intentar restablecer su competencia mental. El hombre, de 35 años, padece esquizofrenia paranoide y enfrenta cargos por homicidio que contemplan la pena de muerte.
El proceso judicial en Estados Unidos contra Decarlos Brown Jr., imputado por el brutal asesinato a puñaladas de la refugiada ucraniana Iryna Zarutska a bordo de un tren de pasajeros en la ciudad de Charlotte, quedó oficialmente suspendido tras dictaminarse que el acusado no posee aptitud mental para someterse a juicio. La resolución fue adoptada por el juez federal Kenneth D. Bell tras aceptar las conclusiones de un informe psiquiátrico forense que confirmó que el procesado presenta un severo cuadro de enfermedad mental que le impide comprender los cargos y colaborar con su defensa. Zarutska, quien había escapado del conflicto bélico en Ucrania, fue atacada por la espalda el 22 de agosto de 2025 mientras retornaba a su hogar. A raíz del fallo, Brown quedó bajo custodia del fiscal general para ser internado durante un máximo de cuatro meses en un centro hospitalario penitenciario, donde recibirá tratamiento farmacológico para determinar si recupera la competencia legal para ser juzgado bajo un cargo federal que prevé la pena capital.
En sus declaraciones ante la Justicia y en llamadas desde el penal, el acusado afirmó sufrir alucinaciones persecutorias y aseguró que el ataque fue ejecutado por elementos extraños que controlaban su cuerpo y su mente.
La familia del imputado reveló que en los días previos al crimen intentaron internarlo sin éxito en centros de salud mental debido a su creciente estado de agresividad y brotes de esquizofrenia paranoide.
Paralelamente al proceso federal, la causa estatal iniciada en Carolina del Norte por el delito de homicidio en primer grado permanecerá frenada a la espera de la evolución médica del detenido.
Al término del tratamiento médico de cuatro meses, el magistrado evaluará los nuevos peritajes psiquiátricos para decidir si reanuda el juicio o declara la inimputabilidad del acusado.
