El pronóstico del fenómeno climático «Súper Niño» mantiene en alerta a los sectores productivos y de distribución alimentaria en Mendoza. La posibilidad de intensas lluvias y anegamientos genera preocupación en la horticultura provincial —que conforma el segundo cinturón verde más importante del país—, en la vitivinicultura por riesgos de exceso de humedad, y en los canales de abastecimiento de productos provenientes del Litoral y la Pampa Húmeda, como granos y carne vacuna.
Representantes gremiales empresariales y referentes del sector agropecuario señalaron que la evolución climática durante los períodos de siembra y cosecha definirá la oferta final en los mercados. De acuerdo con datos de la Unión Frutihortícola Argentina, las dificultades operativas derivadas de las recientes precipitaciones en zonas productivas ya han generado incrementos puntuales al por mayor en hortalizas como pimiento y zapallito. No obstante, especialistas recomiendan cautela y destacan que el comportamiento definitivo de las cotizaciones dependerá de la magnitud real de los eventos meteorológicos en los próximos meses.
