Decenas de miles de alumnos de educación secundaria tomaron las calles en París y diversas ciudades de Francia, en el marco de un plan de lucha que cumple dos semanas con bloqueos en cientos de liceos. El movimiento estudiantil reclama incrementos presupuestarios, mayor nombramiento de docentes para cubrir vacantes, reparaciones edilicias urgentes y modificaciones sustanciales en la plataforma de acceso universitario.
Las protestas, que cuentan con el respaldo de organizaciones sindicales y colectivos de padres, ponen de manifiesto un deterioro estructural en el sistema educativo público francés. Frente a jornadas marcadas por movilizaciones masivas y momentos de tensión con las fuerzas de seguridad, el gobierno encabezado por el primer ministro Sébastien Lecornu busca encauzar el diálogo sobre los puntos centrales del reclamo, mientras se proyecta el receso escolar como un factor clave para la resolución del conflicto.
