José Antonio Maya, médico clínico y perito de parte del cirujano Leopoldo Luque, declaró ante el Tribunal Oral en lo Criminal Número 7 de San Isidro que el exfutbolista sufrió un evento cardíaco natural e imprevisto. Durante su testimonio, el profesional remarcó que las eventuales señales de alarma exigían un examen presencial que el paciente rehusó, argumentando que el principio de autonomía situaba la responsabilidad del seguimiento en el propio Maradona.
El juicio oral por el fallecimiento de Diego Armando Maradona sumó este jueves un testimonio central con la declaración de José Antonio Maya, médico clínico de 81 años y perito de parte del neurocirujano Leopoldo Luque. Ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal Número 7 de San Isidro, Maya afirmó que el astro del fútbol sufrió una muerte «natural, súbita y de origen cardíaco» que resultaba imposible de prever mediante los estudios clínicos previos. Durante su exposición, el especialista sostuvo que no existieron evidencias de insuficiencia cardíaca crónica ni de una agonía prolongada verificable en la autopsia. Asimismo, al ser consultado sobre la falta de controles en los días previos al deceso, el perito enfatizó que detectar cualquier cuadro exigía la revisión presencial del paciente, señalando que la negativa del exfutbolista a ser atendido respondió al principio de autonomía, por lo que definió el desenlace como una responsabilidad del propio Maradona y no del equipo médico.
Maya explicó al tribunal que aceptó representar a Luque en la Junta Médica tras examinar el expediente y constatar que las pruebas le permitían testificar con rigor técnico sobre el estado del paciente.
En su informe, el perito desacreditó las conclusiones sobre una falla cardíaca preexistente, argumentando que los estudios de la historia clínica de Maradona no reflejaban patologías crónicas compatibles con el cuadro descrito por la querella.
El testimonio refuerza la estrategia defensiva de los profesionales imputados, la cual busca demostrar que el deceso ocurrió de forma repentina e impredecible dentro del domicilio de Tigre.
Las audiencias en el tribunal de San Isidro continuarán la semana próxima con la citación de nuevos testigos técnicos y forenses convocados por las partes.
