En aproximadamente diez días se concretará la firma de los contratos finales que sellarán la salida definitiva de Telefónica y Movistar del mercado argentino. Tras la compra por 1.245 millones de dólares concretada el año pasado por Telecom, la operación entrará en su etapa resolutiva con el traspaso de cerca de 6 millones de clientes móviles a la operadora Tuenti, firma bajo control de Metrotel que pasará a operar de forma independiente para cumplir con las pautas de desinversión fijadas por las autoridades regulatorias.
El proceso marca el fin de una trayectoria de 35 años que comenzó en 1990 con la privatización de Entel y la división del mapa de telecomunicaciones en el país. Tras la revisión del dictamen de defensa de la competencia, la operación requirió condicionamientos sobre el espectro e infraestructura para evitar niveles excesivos de concentración. De esta manera, el sistema de telecomunicaciones entra en una nueva etapa de reconfiguración entre los operadores principales y la oferta satelital.
