Gabriel Franco Olmedo Ojeda, de 30 años, fue acusado formalmente por la Oficina Fiscal de Santa Rosa tras provocar severos destrozos, intentar prender fuego el ingreso de un local bailable y embestir con su vehículo a dos empleadas de seguridad. El test de alcoholemia reveló que circulaba con 1,72 gramos de alcohol en sangre al momento de la agresión.
La Justicia mendocina imputó a Gabriel Franco Olmedo Ojeda por los violentos hechos ocurridos el pasado fin de semana en las inmediaciones del boliche Ítalo, ubicado en el distrito de La Dormida, Santa Rosa. La acusación formal, impulsada por la Oficina Fiscal de Santa Rosa, le atribuye al sospechoso de 30 años los delitos de lesiones graves dolosas, lesiones leves, daños y amenazas simples en concurso real. La secuencia se inició cerca de las 5:40 del domingo, cuando el personal del establecimiento se negó a venderle bebidas alcohólicas por la cercanía del horario de cierre. Tras ser retirado del local por su conducta agresiva, Olmedo Ojeda arrojó combustible en el acceso y sobre la vestimenta de una empleada. Posteriormente, abordó su vehículo y embistió de frente la puerta de entrada, provocándole severas lesiones a dos trabajadoras de la guardia, una de las cuales sufrió múltiples fracturas en la columna y extremidades.
El desarrollo de los acontecimientos y los detalles incorporados al expediente judicial por parte de las autoridades investigativas comprenden los siguientes aspectos centrales:
La alteración del orden comenzó en el interior del establecimiento bailable cuando el imputado comenzó a agredir verbalmente a los trabajadores de la barra. Tras ser expulsado a la vía pública por el equipo de seguridad, el hombre arremetió a golpes y patadas contra las aberturas del inmueble, para luego dirigirse hacia su rodado y regresar con un bidón con nafta que esparció en el lugar y sobre el uniforme de una de las empleadas.
Ante la imposibilidad de iniciar el fuego, el acusado retornó a su camioneta y simulo retirarse de la zona. Sin embargo, ejecutó una maniobra de giros en reversa y aceleró a gran velocidad contra la puerta principal del local donde se resguardaba el personal de custodia. La colisión aprisionó a dos mujeres, causándole a una de ellas fracturas expuestas en su brazo derecho y lesiones traumáticas en la columna vertebral.
Efectivos policiales aprehendieron al agresor a pocos metros del lugar y lo trasladaron a la comisaría jurisdiccional, donde los peritajes toxicológicos confirmaron que conducía con 1,72 gramos de alcohol por litro de sangre. En tanto, las autoridades judiciales analizan la planilla de antecedentes del sospechoso para determinar si cuenta con condenas previas o causas en trámite por hechos de similar violencia.
La fiscalía del caso avanza en la recolección de testimonios y registros de cámaras de seguridad para consolidar el pedido de prisión preventiva sobre el acusado en los próximos días.
