El Ministerio de Salud de Mendoza identificó al norovirus genotipo II como el agente causante del cuadro que afectó a cerca de 200 estudiantes de la escuela Juan Galo Lavalle y a decenas de alumnos de otros dos establecimientos. Aunque las autoridades analizan muestras hídricas por protocolo, la principal hipótesis apunta al contagio directo entre personas y la transmisión mediante superficies contaminadas.
Un brote masivo de gastroenteritis que afectó a cerca de 200 alumnos de la escuela Juan Galo Lavalle, en la localidad de Villa Tulumaya, departamento de Lavalle, encendió las alarmas sanitarias en la provincia de Mendoza. Tras los análisis de laboratorio realizados a los pacientes que presentaron síntomas como vómitos, diarrea y dolor abdominal, el Ministerio de Salud provincial confirmó que el causante es el norovirus genotipo II, un patógeno de alta transmisibilidad. La situación afectó en menor medida a otras dos instituciones educativas de la zona las escuelas Juan Domingo Perón y Camargo, además de a un grupo de familiares. Pese a la preocupación de la comunidad sobre una eventual contaminación en la red de agua potable, las autoridades de epidemiología señalaron que la hipótesis hídrica pierde fuerza frente a la transmisión interhumana habitual en entornos escolares.
Los primeros registros epidemiológicos señalan que el pico de contagios se produjo el pasado 10 de septiembre, momento en el cual un par de alumnos debieron ser hospitalizados de forma preventiva para recibir hidratación intravenosa. La directora de Epidemiología de la provincia, Andrea Falaschi, precisó que el patógeno identificado posee un período de incubación que oscila entre las 12 y las 48 horas, manifestando una sintomatología que suele ceder de manera espontánea en un plazo de uno a tres días.
Respecto a las causas del foco epidémico, las autoridades explicaron que más del 85% de los brotes provocados por este patógeno se propagan por contacto directo entre individuos o a través de objetos de uso común. El hecho de que en los otros establecimientos educativos cercanos no se hayan registrado niveles comparables de afectados debilita la posibilidad de que exista una fuente hídrica contaminada compartida en la villa cabecera.
Los equipos técnicos continúan con la toma de muestras ambientales y el seguimiento de casos comunitarios para dar por concluido el protocolo de control en el municipio.
Las autoridades sanitarias recordaron la importancia del lavado frecuente de manos y la desinfección de superficies para cortar la cadena de contagio en las instituciones educativas.
