Un ataque registrado en el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad, capital de Arabia Saudita, dejó un saldo provisorio de al menos 12 personas fallecidas y 309 heridas. Entre las víctimas fatales se confirmaron ciudadanos de nacionalidad saudí, bangladesí, egipcia, estadounidense y de otros países de la región. Ante la gravedad de los hechos, la Autoridad de Aviación Civil ordenó la suspensión inmediata de todas las operaciones y el desvío de los vuelos programados.
Las acciones se producen en un contexto de escalada en el conflicto entre la coalición liderada por Arabia Saudita y los rebeldes hutíes de Yemen, quienes han intensificado sus incursiones con drones y misiles contra infraestructura estratégica y comercial. Las fuerzas militares saudíes calificaron el hecho como un crimen de guerra y anticiparon respuestas, mientras embajadas extranjeras y aerolíneas internacionales activaron protocolos de seguridad y cancelación de servicios en la zona.
