En la previa de su presentación en el teatro griego Frank Romero Day, el sacerdote portugués Guilherme Peixoto —conocido popularmente como el «cura DJ»— se presentó en el complejo penitenciario Almafuerte II, en Cacheuta. El encuentro representó un hito en su carrera, al tratarse de la primera actuación del religioso en un establecimiento carcelario fuera de Portugal.
Durante la jornada, el sacerdote bendijo la nueva capilla del complejo, brindó una charla motivacional a un grupo de internos y ofreció un set de música electrónica que combinó piezas religiosas, pasajes de discursos del Papa Francisco y versiones de clásicos como «Sólo le pido a Dios». Las autoridades del Servicio Penitenciario y el capellán mayor destacaron el valor de la música como un canal alternativo para llevar un mensaje de fe e integración a personas en contextos de encierro.
