El informe del organismo oficial midió el impacto económico del cuidado y la compra de bienes en cuatro franjas etarias. Mientras que el tiempo de dedicación representa la mayor carga en la primera infancia, los gastos en vestimenta, educación y alimentación empujaron el costo máximo en el rango de los 6 a 12 años.
El costo mensual para la crianza de niños y adolescentes de hasta 12 años en Argentina se ubicó en agosto de 2026 entre los $557.303 y los $713.070, según el último informe técnico publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). La medición oficial pondera no solo la erogación directa en bienes y servicios indispensables —como alimentación, vestimenta, transporte, educación y salud—, sino también la valorización económica del tiempo destinado a las tareas de cuidado. De acuerdo con el reporte, el gasto más elevado se concentró en la franja de 6 a 12 años debido al incremento de los costos operativos diarios, mientras que en los primeros años de vida el componente de atención personal mantuvo el mayor peso relativo.
El desglose por tramos de edad determina que para los lactantes menores de 1 año la canasta alcanzó un valor total de $557.303, compuesto por $181.852 en bienes y $375.450 en tareas de cuidado. En el grupo de 1 a 3 años, la cifra escaló a $663.900, con $234.814 asignados a productos y $429.086 al tiempo invertido. Por su parte, la franja de 4 a 5 años registró una canasta de $567.243, distribuida en $299.064 de gastos directos y $268.179 de dedicación personal, marcando la meseta generada por la inserción en el sistema educativo inicial.
El segmento de 6 a 12 años registró la marca máxima con $713.070 mensuales, impulsado por un consumo en bienes y servicios de $370.990 —el monto más alto de la muestra— y $342.080 atribuibles a las horas de atención. Para cuantificar la labor de cuidado, el INDEC toma como referencia la escala salarial del personal de casas particulares en la categoría de asistencia de personas, contemplando hasta 168 horas mensuales dedicadas en la primera infancia.
A partir de los 4 años de edad, la carga horaria teórica de cuidado disminuye progresivamente tras el ingreso a la escolarización obligatoria, trasladando la presión económica hacia los gastos de mantenimiento, vestuario y actividades pedagógicas.
La canasta de crianza se consolida así como un indicador clave para la medición de la pobreza y la fijación de cuotas alimentarias en el ámbito judicial.
