A pocos días de la primera vuelta electoral, los últimos sondeos de Quaest y BTG Pactual/Nexus marcan un crecimiento del presidente brasileño. La prohibición de las apuestas online y el debate sobre el endeudamiento de las familias impulsaron el respaldo al mandatario.
En la recta final hacia las elecciones presidenciales del próximo 4 de octubre, el presidente de Brasil y aspirante a la reelección por la coalición Brasil Pronto Pra Mais, Luiz Inácio Lula da Silva, logró ampliar a cinco puntos su ventaja sobre el candidato del opositor Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro.
Según el más reciente estudio de opinión pública de la consultora Quaest, Lula alcanzó un 39% en la intención de voto de cara a la primera vuelta -con un avance de dos puntos porcentuales respecto a la medición previa-. En tanto, el senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro se posicionó en un 34%.
El escenario de polarización se réplica de forma casi idéntica en el relevamiento presentado por BTG Pactual/Nexus, donde el líder del PT escaló al 42% del apoyo de los encuestados frente a un 37% atribuido al postulante de la derecha.
Analistas señalan que la agenda de gestión reciente del Ejecutivo nacional impactó de forma directa en la tendencia. En particular, la decisión del gobierno de Lula de avanzar en la regulación e inhabilitación de ciertas plataformas de apuestas deportivas online -medida orientada a frenar el preocupante nivel de endeudamiento que golpea a los hogares brasileros- encontró eco en el electorado. Por el contrario, la candidatura de Flávio Bolsonaro atraviesa desgaste tras polémicas recientes y el peso simbólico de la situación judicial de su padre.
Pese a la diferencia favorable en el primer turno, los analistas anticipan que el eventual balotaje del 25 de octubre se mantiene en un marco de alta paridad, donde la definición quedará supeditada a la migración de los votos del resto de las fuerzas minoritarias y a los indecisos.
