Lorena Isceri logró pedir auxilio por teléfono mientras estaba atada de pies y manos. El agresor la arrojó desde más de 40 metros de altura sobre la autopista A1 al verse acorralado y luego se tiró.
Un atroz femicidio seguido de suicidio conmociona a la ciudad de Florencia, Italia. Federico Vella, de 36 años, secuestró a su ex pareja Lorena Isceri, de 45, la encerró atada en el baúl de su camioneta y, tras ser localizado por la policía en un viaducto de la autopista A1, la arrojó al vacío desde más de 40 metros de altura para luego quitarse la vida.
El ataque comenzó en la tarde del jueves en el barrio de Rifredi, cuando Vella sorprendió a la víctima en el garage de su vivienda. Tras atacarla, la ató de pies y manos con precintos y la encerró en el baúl del vehículo junto a su mochila. Pese al cautiverio, Isceri encontró su celular y logró llamar a su madre, a una amiga y al servicio de emergencias para dar aviso de su secuestro.
A través de la geolocalización del teléfono y las cámaras de seguridad de la autopista A1, la policía logró ubicar el rodado sobre un viaducto. Al notar la llegada del patrullero, el agresor le arrebató el teléfono a la mujer y la arrojó al vacío. Segundos después, ante la presencia de los efectivos que registraron la escena con sus cámaras corporales, Vella pronunció la frase «Me traicionó» y se tiró por la misma estructura.
La fiscalía de Florencia inició las actuaciones correspondientes y ordenó las autopsias en el hospital de Careggi. Según revelaron los familiares de la víctima, la mujer le tenía miedo a su ex pareja y se había refugiado con ellos durante el verano, aunque no había realizado denuncias formales por temor. Ante la conmoción generalizada, la intendencia de Florencia realizó un minuto de silencio en memoria de la víctima.
Los peritos de la policía informática analizan los teléfonos secuestrados y las publicaciones realizadas por el agresor en redes sociales antes del crimen, con el fin de reconstruir en detalle la secuencia previa al trágico desenlace.
