El proyecto enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso contempla una recuperación real de los ingresos impulsada por el crecimiento económico y la inversión privada. El plan oficial prevé una suba salarial promedio del 25,4% frente a una pauta inflacionaria del 21,1% anual. Tras las pérdidas acumuladas durante 2026, la gestión de Javier Milei confía en revertir la tendencia sin recurrir al gasto público ni a medidas populistas.
El Gobierno nacional formalizó en el proyecto de Presupuesto 2027 su proyección económica para el próximo año electoral, planteando como uno de sus ejes centrales la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores. La iniciativa elaborada por el Ministerio de Economía estima que el salario promedio registrará una suba del 25,4%, superando en 4,3 puntos porcentuales a la inflación promedio proyectada en 21,1% (18% de punta a punta). Según las premisas expuestas ante el Congreso de la Nación, esta mejora real cercana al 3,6% no derivará del gasto público ni de expansiones monetarias, sino de la combinación de un crecimiento del Producto Interno Bruto del 4% y un salto del 9,2% en la inversión privada. De concretarse el escenario oficial, el Ejecutivo busca revertir el deterioro salarial registrado durante el primer semestre de 2026 y apuntalar el consumo privado antes de los comicios.
La estrategia oficial confía en que los primeros desarrollos al amparo del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), los procesos de privatización en marcha y las obras de infraestructura prioritarias en rutas y ferrocarriles dinamizarán el mercado laboral, impactando de manera positiva en las paritarias.
Esta pauta presupuestaria contrasta con los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) correspondientes a la primera mitad de 2026, período en el cual los salarios privados formales crecieron un 14,5% y los públicos un 13,7%, quedando ambos por debajo del Índice de Precios al Consumidor que acumuló un 16,8%.
En paralelo a la recomposición de los ingresos, el plan económico prevé una expansión del 3,4% en el consumo privado. Sin embargo, la propia propuesta técnica elevada al Parlamento advierte sobre la persistencia de riesgos macroeconómicos externos e internos que podrían obligar al Gobierno a profundizar las medidas de austeridad fiscal para sostener el superávit primario.
Las comisiones de la Cámara de Diputados iniciarán la ronda de exposiciones de los funcionarios del Palacio de Hacienda para analizar cada uno de los supuestos macroeconómicos del proyecto.
