El avance de la investigación encabezada por el fiscal Oscar Malla sacó a la luz los motivos que derivaron en el tiroteo contra la casa de la víctima de siete años. Un robo ocurrido en la vivienda de la hija del único imputado, Cristian Cabrera Ramírez, desató la furia de una red narco liderada por un sujeto apodado el «Porteño» y su pareja prestamista, quienes enviaron a sus «soldaditos» a atacar a la familia Ortiz.
La investigación judicial por el asesinato de Leonel Santino Ortiz, el niño de siete años que murió tras recibir tres disparos durante una balacera contra su casa en la villa Junín de Las Heras, sumó revelaciones sobre el conflicto previo que originó el ataque. El fiscal de Homicidios Oscar Malla imputó como coautor a Cristian Alejandro Cabrera Ramírez (48), el único detenido de la causa, por el delito de homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas en concurso con tentativa de homicidio respecto de Matías Ortiz (22), hermano de la víctima fatal. Las labores de la División Homicidios establecieron que el desencadenante de la agresión fue un robo no denunciado en la casilla que ocupaba la hija del detenido, inmueble facilitado por un presunto líder narco conocido como el «Porteño». Tras el hecho, integrantes de la organización delictiva amedrentaron a la familia para recuperar lo sustraído, lo que culminó con la ráfaga de disparos que le costó la vida al menor.
Los peritajes de campo confirmaron que la vivienda robada en las horas previas al crimen pertenecía a Ticiana Cabrera (21), hija del único imputado. El inmueble era utilizado por la red delictiva que encabeza el «Porteño» junto a su pareja, una conocida prestamista del barrio 25 de Mayo de El Borbollón, para la venta de estupefacientes al menudeo y el acopio de armas de fuego y objetos robados.
De acuerdo con las actuaciones del Ministerio Público Fiscal, la banda atribuyó la autoría del robo a dos hermanos mayores de Leonel Ortiz. Ante esta sospecha, la cúpula de la organización envió a seis hombres armados a bordo de un vehículo rojo para exigir la devolución de los elementos bajo amenaza de muerte.
El desenlace ocurrió cuando los agresores persiguieron a Matías Ortiz por los pasillos de la villa Junín hasta las puertas de su domicilio, contra el cual dispararon de manera indiscriminada. Tres de los proyectiles impactaron en las piernas y el tórax del niño de siete años, provocándole la muerte antes de ingresar al Hospital Carrillo.
La Policía de Investigaciones prosigue con los operativos para identificar y detener al resto de los integrantes del grupo armado y a los cabecillas de la organización criminal.
