El Tribunal Oral Federal N° 2 homologó los juicios abreviados para 25 imputados de una estructura delictiva que acopiaba armamento en Maipú y lo cruzaba a Chile en camiones. La pesquisa de la Policía Federal y la fiscalía permitió reconstruir los roles de organizadores, choferes y financistas, mientras que los dos líderes chilenos continúan prófugos.
Una compleja investigación judicial y policial logró desarticular una red transnacional de tráfico de armas que operó entre octubre de 2021 y diciembre de 2023 con ramificaciones en Argentina, Chile y Brasil. Tras una serie de juicios abreviados coordinados por la fiscalía federal, el Tribunal Oral Federal N° 2 de Mendoza homologó condenas para 25 integrantes confesos de la organización. El fallo permitió reconstruir el entramado delictivo que adquiría armamento en Buenos Aires y Brasil, lo acopiaba en inmuebles del departamento de Maipú y finalmente lo ocultaba en la cabina de camiones de carga para cruzarlo al país vecino a cambio de pagos en efectivo.
La instrucción llevada adelante por el fiscal Fernando Alcaraz, en coordinación con autoridades chilenas, permitió segmentar la banda en células operativas con tareas delictivas claramente delimitadas.
El mapa de responsabilidades y condenas dictadas en la causa contempla:
- Jefatura y prófugos: La cúpula estratégica estaba integrada por los ciudadanos chilenos Lisandro Eduardo Basaez Morales («Petiso») y Franco Simón Basaez Vilchez («Javi»), quienes coordinaban las operaciones internacionales y permanecen con pedido de captura.
- Células logísticas y financiamiento: Isaac Guillermo Orellana Orellana («Primo») fue condenado a 5 años y 4 meses como articulador del envío de divisas desde Chile mediante giros postales. Por su parte, Lucas Sebastián Puebla González y Bayron Eduardo González Castro recibieron penas similares por reclutar camioneros y organizar los acopios.
- Depósito y custodia en Mendoza: Andrés Walter Amaya Cruz («Chicho») recibió la pena más alta de la causa (6 años) como responsable de almacenar las armas en inmuebles de Maipú junto a familiares y allegadas, en maniobras que también involucraron comercio de estupefacientes.
- Transportistas e incautaciones: Varios choferes fueron sentenciados por ocultar pistolas y municiones en sus pesados rodados a cambio de tarifas fijas. En un solo operativo a cargo de Gendarmería Nacional se secuestraron 11 pistolas y más de 2.000 proyectiles en la cabina de un camión.
Los peritajes telefónicos expusieron que los imputados utilizaban un lenguaje encriptado para evadir los controles policiales, refiriéndose al armamento bajo la clave «zapatillas».
La homologación del fallo judicial cierra un capítulo decisivo en el combate contra el crimen organizado en la frontera andina, al tiempo que las fuerzas de seguridad nacionales e internacionales mantienen la búsqueda sobre los dos líderes trasandinos que articulaban la provisión del armamento.
